- Los datos de Just Eat revelan que los favoritos indiscutibles son oreo, pistacho y nocilla
- En verano se pide en Just Eat un 22 % más de helados que en otras estaciones
Con la llegada del verano, un placer refrescante se convierte en el favorito indiscutible de los hogares españoles: el helado. No es solo un dulce, es el compañero perfecto para combatir el calor, un momento de disfrute y una excusa ideal para compartir. De hecho, según datos de Just Eat, un 85% de los españoles incluye helados en su alimentación veraniega, demostrando que este capricho frío es ya una parte innegable de la cultura estival, arraigado desde la infancia.
Tradicionalmente, ir a la heladería era parte del ritual veraniego. La buena noticia es que el delivery también es para los helados y Just Eat ha transformado la forma en que se disfruta de esta delicia. De hecho, en verano se pide a través de la app un 22% más de helados que en otras estaciones. Conscientes de que el calor puede suponer un riesgo y disuadir a los usuarios, Just Eat asegura que el helado llegue en perfectas condiciones gracias a un packaging especializado y mochilas térmicas, garantizando así la calidad y disfrute del producto en cada entrega.
Cuando se habla de helados a domicilio, ¿qué sabores conquistan el paladar de los usuarios de Just Eat? La diversidad es enorme, pero algunos clásicos siempre se mantienen en la cima. Los datos de Just Eat revelan que los favoritos indiscutibles son oreo y nocilla, sabores que evocan la tradición y el gusto por lo familiar. Sin embargo, no todo es tradición; los paladares más atrevidos y pendientes de las tendencias también exploran opciones como el sabor a pistacho, demostrando que el delivery anima a experimentar con nuevos sabores.
Ya sea que la elección se decante por un clásico reconfortante o por una audaz novedad, el helado favorito está más cerca que nunca, listo para ser entregado directamente en el hogar. Un pedido de helado puede convertir un día cualquiera en un momento extraordinario y deliciosamente frío.
Kalua (Madrid y Málaga)
Helado artesanal con actitud contemporánea. Kalua combina materias primas naturales —nata fresca, cacao belga, frutas reales— con sabores propios como Crema Kalua, Red Velvet o tarta de queso con frambuesas. Una propuesta urbana que reinterpreta el clásico con personalidad.
Gelizia (Las Palmas)
Tradición italiana con producto local. En Gelizia todo se elabora a diario con ingredientes como pistacho de Bronte, avellanas del Piamonte o plátano de Canarias. Sabores puros, equilibrados y sin artificios. El gelato como arte.
Frágola (Málaga)
Ubicada en Málaga, ofrece helados artesanales elaborados a diario con ingredientes frescos y sin aditivos. Su propuesta combina tradición mediterránea con creatividad, dando como resultado sabores auténticos que conquistan a locales y visitantes.
Gelati Dino (Barcelona)
Desde 1978, el referente del gelato italiano en España. Ingredientes premium, recetas fieles a la tradición y más de 100 sabores: tiramisú, avellana del Piamonte, limón siciliano. Puro oficio heladero.
Glasol (Valencia)
Helado diario y natural en clave valenciana. Clásicos como turrón, dulce de leche o vainilla con nueces, junto a propuestas como yogur con amarena. Artesanía suave, cremosa y lista para compartir.